Altar Familiar
Lección 41
Lección 41
Funcionando en Discipulado y Familia
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”. Hebreos 4:16.
9
- Usted podría preguntarse: “¿Por qué necesito lavarme en la palabra de nuevo? Ya he sido limpiado por ella”.
- El primer uso de la palabra es para limpieza.
- El segundo es para apropiación de las promesas de Dios.
- Levítico 16:26, dice: “El que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel, lavará sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo, y después entrará en el campamento”. Yo creo que Dios esta diciendo por medio de este versículo: “Ustedes han hecho todo lo que están dispuestos a hacer y Me han dado la gloria. Estoy complacido. Sigan adelante y pídanme lo que quieran”.
- Siendo que entre usted y Dios todo esta claro, usted puede ahora “presentar sus peticiones delante de Dios” (filipenses 4:6).
- 9.4 Lávese usted mismo en la palabra, pidiéndole a Dios que cumpla Sus propósitos basado en Su voluntad y promesas.
10
- Finalmente, necesitamos permanecer en la unción - en una relación correcta con Dios - para que así podamos morar continuamente en el lugar de reunión con Dios.
-
Si queremos permanecer en su presencia, debemos recordar que tenemos que seguir Sus instrucciones y caminos.
Hará la expiación el sacerdote que fuere ungido y consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestirá las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas. Y hará la expiación por el santuario santo, y el tabernáculo de reunión; también hará expiación por el altar, por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación. Y esto tendréis como estatuto perpetuo,… [Mi pueblo] (Levítico 16:32-34)
- Podemos vivir en continuo estado de unión con Dios por causa de la expiación de Cristo por nuestros pecados.
-
Cuando Cristo vino Él fue ungido y ordenado como Sumo Sacerdote por Dios, y Su expiación es completa y sustentada para todos los tiempos.
-
Todos los sumos sacerdotes que vinieron antes que Él eran solamente tipos de Él.
-
La expiación que Él hizo es eterna. Por consiguiente, es una ordenanza permanente. “Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios” (Hebreos 10:12).
-
Para poder entrar en la presencia de Dios, tenemos que permanecer en este estado de preparación para orar.
-
No debemos acercarnos a Dios de improviso o de manera descuidada.
-
Los hijos de Aarón perdieron sus vidas cuando trataron de entrar a la presencia de Dios bajo sus propios términos.
-
Dios es un Dios de santidad.
-
Es importante que aprendamos lo que significa honrar al Señor y reflejar Su naturaleza y carácter en nuestras vidas.
-
- Estos pasos de la preparación para orar son importantes para Dios porque Jesucristo vino para hacer que todos ellos fueran posibles.
-
Es solo por medio de Cristo que podemos entrar en la presencia del Todopoderoso y Santo Dios y llamarle: “Abba. Padre” (Romanos 8:15).
-
Oremos Juntos
Padre Celestial Tu palabra dice: “Bienaventurado los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8). Queremos entrar en Tu presencia. Queremos estar en el lugar donde Tú nos encuentres. Guíanos a ese lugar. Perdónanos por ser descuidados y desatentos en la manera de acercarnos a ti. Reconocemos que Tú eres un Dios Santo y Justo. Recibimos la limpieza de nuestros pecados por medio de la sangre de Jesús. Te adoramos a Ti en humildad y amor. Gracias por el privilegio de poder entrar con confianza al lugar donde moras Tú, por la expiación que Tú Hijo hizo a nuestro favor. Oremos en el nombre de Jesús, al Cordero de Dios que quitó nuestros pecados. Amén.
Poniendo en Práctica la Oración
Pregúntese usted mismo:
- ¿Con qué actitud o manera me debo acercar a Dios en oración?
-
¿No tengo cuidado del pecado que hay en mi vida, no considero la santidad de Dios?
-
¿Pienso que Dios puede oír mis oraciones si hago buenas obras - o puedo venir a Él por medio de Cristo solamente?
-
¿Qué quiere decir el hecho de que yo sea miembro del sacerdocio de los creyentes?
Pasos de acción:
-
Antes de que usted ore, revise los diez pasos de preparación para entrar en la presencia de Dios. Vea qué pasos usted esta omitiendo y cuáles áreas usted necesita corregir ante Dios.
-
Considere su función como sacerdote o intercesor ante Dios a favor del mundo. Permita que ese conocimiento lo guíe a medida que usted ora.
Principios
-
Como creyentes, somos “Pueblo escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios” (1º Pedro 2:9).
-
Como sacerdotes de Dios, debemos interceder por los demás para que ellos puedan regresar a Dios y ser colaboradores en sus Propósitos.
-
Los diez pasos de preparación para entrar en la presencia de Dios en oración son:
- Apropiarse de la gracia de Dios: Reconocer la santidad de Dios, volverse de sus pecados y limpiarse por medio de la sangre de Cristo.
-
Vestirse de justicia: Apropiarse de la justicia de Cristo por medio de la fe. Vivir en esa justicia, haciendo lo correcto y manteniendo nuestro paso con el Espíritu.
- Vestirse con verdad y Honestidad: Ser transparente y limpio ante el Señor, deseando la verdad en lo más profundo y viviendo con integridad.
-
Lavarse con la Palabra: Antes de venir ante Dios, asegúrese de haber leído la Palabra, que la Palabra esté en usted y que usted este obedeciendo la Palabra. Adorar y alabar a Dios: Honrar y adorar a Dios en espíritu y verdad (Juan 4:24), reconociéndole a Él como su todo.
-
Apartarse: Sepárese del ambiente normal, actividades y distracciones. Busque un lugar en el cual Dios pueda encontrarle a usted viniendo a Él con un corazón recto, con buenas actitudes y buenos motivos.
-
Creer: Tenga fe en el poder de Dios para hacer lo que Él ha prometido en la efectividad del sacrificio de Cristo. Dar a Dios la gloria: Confiese que Dios es aquel quien logró su expiación, perdón y reconciliación con Él y que Él es digno de ser alabado. Déle a otro de la abundancia que Dios le ha dado a usted.
-
Lavarse en la Palabra: Pídale a Dios que cumpla Sus propósitos basados en Su voluntad y en las promesas de Su Palabra.
-
Permanecer en la unción: Permanezca en un estado de preparación para orar. Honre al Señor y refleje en su vida la naturaleza y el carácter de Dios.
